Las organizaciones productoras que participan en el proyecto “Cebolla Ocañera, Raíz de Paz” avanzan en el conocimiento de las condiciones de sus cultivos mediante la toma de muestras de suelo y agua en sus predios. Los resultados permitirán contar con información técnica para orientar el manejo de la producción y promover prácticas más sostenibles y adaptadas a las características de cada territorio.

El proyecto, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) e implementado por la Asociación Solidaria Andaluza de Desarrollo (ASAD), la Red Nacional de Agencias de Desarrollo Local de Colombia (Red Adelco) y Adel Catatumbo, trabaja para fortalecer la cadena productiva de la cebolla ocañera, proteger los recursos naturales y contribuir a mejorar los medios de vida de las familias vinculadas a esta actividad en la región del Catatumbo.

En este marco, el equipo técnico desarrolló varias jornadas de campo para la recolección de muestras de suelo y agua en cinco predios pertenecientes a cinco organizaciones productoras, además de la parcela demostrativa del proyecto.

Los análisis permitirán conocer con mayor precisión las condiciones de los suelos y la calidad del agua utilizada para el riego, generando información específica para cada unidad productiva que servirá de base para la toma de decisiones sobre el manejo de los cultivos.

Conocer el territorio para tomar mejores decisiones

Durante las jornadas, los consultores técnicos del proyecto y el equipo de Adel Catatumbo recorrieron los predios participantes y las fuentes de agua utilizadas en los sistemas productivos.

Para realizar el diagnóstico de los suelos, se recolectaron tres muestras en cada predio, siguiendo los procedimientos establecidos para obtener información representativa de las condiciones de las parcelas.

De manera complementaria, se tomaron muestras de agua directamente de las fuentes utilizadas por las familias productoras, entre ellas reservorios y sistemas de conducción mediante mangueras hasta los cultivos.

Analizar de manera conjunta el suelo y el agua permitirá disponer de una visión más completa de dos recursos esenciales para la actividad agrícola y generar información que contribuya a orientar su manejo desde el enfoque agroecológico que promueve el proyecto.

Suelo y agua: conocimiento para mejorar la producción

Los análisis de agua contemplan diferentes parámetros relacionados con su calidad, incluida la posible presencia de residuos de plaguicidas, microorganismos y metales pesados.

Las muestras ya han sido enviadas a los laboratorios para su procesamiento. Una vez disponibles los resultados, el equipo técnico elaborará un diagnóstico de suelos y agua que permitirá conocer las condiciones específicas de los predios participantes.

A partir de este diagnóstico se formularán recomendaciones técnicas ajustadas a las necesidades de cada unidad productiva. Estas orientaciones servirán para mejorar el manejo de la fertilización desde un enfoque agroecológico y favorecer un uso más responsable y sostenible de recursos naturales fundamentales como el suelo y el agua.

El proceso busca, además, que la información obtenida en los laboratorios se transforme en conocimiento útil para las familias y organizaciones productoras, fortaleciendo sus capacidades para tomar decisiones y adoptar prácticas acordes con las características de sus sistemas productivos.

Conocer mejor el suelo y el agua es también una forma de proteger los recursos de los que depende la producción, fortalecer la agricultura campesina y avanzar hacia un futuro más sostenible para la cebolla ocañera y las familias que mantienen viva esta actividad en el territorio.

Nota y fotos: ASAD.

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