Buenaventura fue el escenario del encuentro “Cuidar desde el Pacífico: resultados del Piloto de Fortalecimiento a organizaciones con iniciativas de cuidado comunitario en el marco del Sistema Nacional de Cuidado”, un espacio que reunió a organizaciones comunitarias del Pacífico colombiano, instituciones públicas y cooperación internacional alrededor de una apuesta común: reconocer y fortalecer el cuidado como una práctica colectiva que nace del territorio y sostiene la vida.

Desde el inicio, el encuentro propuso un diálogo entre lo institucional y lo comunitario, poniendo en el centro las voces, saberes y trayectorias de las organizaciones participantes. A través de recorridos territoriales, espacios de armonización y expresiones artísticas, el cuidado se expresó no solo como una acción, sino como una memoria viva ligada a la identidad, la cultura y las formas propias de organización del Pacífico colombiano.

Uno de los momentos centrales fue la socialización de los principales resultados y aprendizajes del proceso de fortalecimiento, que permitió evidenciar cómo el acompañamiento técnico, el reconocimiento institucional y el intercambio de saberes contribuyen al fortalecimiento organizativo y a la sostenibilidad de las iniciativas comunitarias de cuidado. Estos hallazgos dialogaron directamente con las experiencias compartidas por organizaciones de distintos territorios del Pacífico, que narraron, desde su propia voz, cómo el cuidado se vive, se organiza y se defiende en contextos marcados por desafíos sociales, económicos y ambientales.

El intercambio de experiencias entre organizaciones de Timbiquí, El Charco, Istmina y Buenaventura puso de relieve la diversidad de prácticas de cuidado comunitario existentes en la región, así como los puntos de encuentro que las articulan: el cuidado de la vida, la protección del tejido social y la construcción de bienestar colectivo desde la solidaridad y el trabajo comunitario. Estas voces reafirmaron que el cuidado comunitario no es una tarea aislada, sino una acción profundamente política y transformadora.

El evento también fue un espacio de reconocimiento a las organizaciones participantes, destacando su compromiso, su trabajo sostenido y su aporte fundamental al fortalecimiento del Sistema Nacional de Cuidado. La entrega de reconocimientos simbolizó no solo el cierre de un proceso de acompañamiento, sino la continuidad de una apuesta por seguir construyendo, de manera conjunta, caminos que pongan el cuidado en el centro de las políticas públicas y de las acciones territoriales.

El cierre del encuentro dio paso a un ejercicio de intercambio de saberes y construcción colectiva, donde las organizaciones reafirmaron la importancia de tejer redes, compartir aprendizajes y proyectar sueños comunes alrededor del cuidado comunitario. Este espacio dejó claro que el futuro del cuidado en el Pacífico se construye desde la articulación, el reconocimiento mutuo y la participación activa de las comunidades.

“Cuidar desde el Pacífico” dejó como mensaje central que el cuidado comunitario es una práctica viva que nace de los territorios, se nutre de los saberes ancestrales y se fortalece cuando las comunidades son reconocidas como protagonistas. Buenaventura fue, durante esta jornada, un lugar para escuchar, reconocer y reafirmar que cuidar la vida es una tarea colectiva que se construye desde abajo y en comunidad.

 

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