El sol estaba en el cenit de El Paujil cuando los invitados llegaron al Centro de Ferias del municipio. Las mujeres de ChocoAmazonic recibían con una sonrisa a cada persona en el punto de encuentro. Era un día diferente, el comienzo de un nuevo capítulo para la organización, la comunidad y el territorio. En los rostros de las mujeres de Chocoamazonic se podía adivinar una mezcla de orgullo, expectativa y serenidad, que reflejan quienes han trabajado durante años para que las transformaciones reales —esas que no se anuncian, sino que se construyen—, finalmente ocurran.

Así, comenzó la inauguración del Sistema de Energía Renovable Fotovoltaica en la Planta de Transformación de Cacao de Chocoamazonic, una apuesta que nació en el marco del proyecto Caquetá ECO, impulsado con el soporte técnico y financiero del Camões – Instituto da Cooperação e da Língua de Portugal, la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC Colombia), el Instituto Marquês de Valle Flôr y la Red Adelco, con el apoyo de la Gobernación del Caquetá y la Alcaldía de El Paujil.

Un sistema solar que ilumina mucho más que un espacio

La instalación de paneles solares en la sede de ChocoAmazonic no es solo una adecuación tecnológica. Es una declaración de intenciones, el símbolo de un territorio que decide transitar hacia la energía limpia, la autonomía productiva y el desarrollo económico local, de manera sostenible.

Con este sistema fotovoltaico, las mujeres de la asociación podrán fortalecer sus procesos de transformación, almacenamiento y gestión de sus productos, reducir costos y ampliar la capacidad de trabajo sin depender de la inestabilidad eléctrica de la zona. «Este es un sueño que hace años veíamos lejos», afirmó con satisfacción Gina Bailón Liscano, representante legal del Chocoamazonic, «hoy lo alcanzamos gracias al apoyo de muchos actores y a que creemos en lo que somos: mujeres capaces de transformar el Caquetá».

Una alianza que demuestra que la cooperación funciona

El evento reunió a representantes de las instituciones aliadas. Carolina Quina, directora del Instituto Marquês de Valle Flôr – IMVF, destacó la valentía de las mujeres de ChocoAmazonic para salir adelante y cómo, gracias a ese esfuerzo, se gestan cambios significativos en el territorio, como la incorporación de energías renovables que están llamadas a transformar la vida en las zonas rurales. Por su parte, Isabel Castro, coordinadora del proyecto Caquetá ECO en el IMVF, celebró la independencia energética que, desde ahora, permitirá a las mujeres de la organización operar su planta de manera más autónoma.

Desde APC Colombia, Christian Léon resaltó que este proyecto demuestra la importancia de las alianzas multiactor que se gestan en el Caquetá, para avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible, reconociendo su capacidad real para sostener y multiplicar los impactos.

La Red ADELCO, articuladora territorial del Proyecto ECO Caquetá, subrayó, desde su director ejecutivo Carlos Callejas, que este avance es fruto de «procesos de base que se acompañan escuchando y caminando junto a la gente». La Gobernación de Caquetá y la Alcaldía de El Paujil destacaron que el desarrollo local es posible cuando las alianzas colectivas y el trabajo articulado con las administraciones locales se comprometen con iniciativas comunitarias de largo aliento.

Las mujeres, protagonistas de la transición energética

La jornada estuvo marcada por un aspecto que nadie quiso pasar por alto: el papel de la mujer rural en la transformación energética y económica del Caquetá. No era un detalle menor. ChocoAmazonic es una asociación creada, liderada y sostenida por mujeres que han decidido salir adelante en un territorio históricamente golpeado por el conflicto.

Para ellas, acceder a energías limpias es mucho más que contar con electricidad, es independencia, oportunidad y dignidad. Significa que el futuro no está condicionado por barreras de infraestructura. Les permite producir más, aprender más, vender mejor, conectarse mejor con nuevos mercados y, sobre todo, seguir siendo referentes de innovación rural en el departamento.

Un reconocimiento merecido

Los aplausos fueron largos, emotivos, fuertes, venían del corazón de una comunidad agradecida y consciente de que aquellas mujeres han sabido convertir dificultades en motivación.

El corte de cinta, acompañado por el brillo de los paneles recién instalados, selló la inauguración. Mientras los asistentes se acercaban a observar el sistema en funcionamiento, el cielo de El Paujil parecía sumarse a la celebración: despejado, luminoso, lleno de la misma energía que ahora empezará a impulsarlo todo.

El futuro que se enciende

Este hito del proyecto Caquetá ECO no es un cierre: es un comienzo. La energía solar que ahora alimenta la asociación es también energía simbólica: la energía del trabajo colectivo, de la cooperación eficaz, del compromiso institucional y del liderazgo de las mujeres rurales.

El Paujil ilumina su futuro. Y lo hace de la mejor manera: de la mano de sus mujeres y con el sol como aliado.

Este proyecto se desarrolla  con cofinanciamiento, coordinación e implementación del IMVF en alianza con la Red Adelco, bajo la financiación de la Cooperación Portuguesa a través del Camões – Instituto da Cooperación e da Lengua, I.P.

 

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